La polenta no es solo un plato, sino una verdadera expresión de la cultura culinaria del norte de Italia. Nacida como alimento humilde pero nutritivo, hoy es protagonista de recetas tradicionales y gourmet. Con las máquinas profesionales para cocinar polenta, chefs y restauradores pueden ofrecer polenta respetando la tradición, simplificando al mismo tiempo el proceso en la cocina.
La polenta en las regiones italianas
- Lombardía: La polenta taragna es típica de las zonas montañosas. Se cocina con harina de maíz y trigo sarraceno, y a menudo se enriquece con mantequilla y quesos locales como el taleggio o la fontina.
- Piamonte: La polenta concia, preparada con mantequilla y queso, se sirve generalmente con carnes estofadas y es uno de los platos emblemáticos de la región.
- Valle de Aosta: La polenta se acompaña con quesos locales y carnes, a veces con salchichas o tocino.
- Trentino-Alto Adige: Variante más suave, frecuentemente acompañada de speck, setas o carnes braseadas.
- Véneto: La polenta amarilla se suele servir con bacalao o guisos de carne.
- Friuli Venezia Giulia: Polenta más densa, servida con quesos, frico (tortilla de queso) o caldos de carne.
El papel de la máquina profesional para polenta
- Respeto a la tradición: permite obtener una polenta cremosa como la hecha a mano.
- Gestión eficiente: ideal para cocinas que atienden muchos clientes y necesitan consistencia.
- Versátil para cualquier receta regional: se puede preparar polenta taragna, amarilla o concia sin problemas.
Consejos prácticos
- Para restaurantes típicos lombardos, considera añadir quesos locales para potenciar el sabor auténtico.
- Para eventos o catering, los modelos con dispensador permiten servir porciones rápidamente sin que la polenta se enfríe.
👉 Lleva la tradición de la polenta lombarda y de otras regiones a tu cocina con una máquina profesional para cocinar polenta.

